Con la aparición de fuertes inversiones chinas e iraníes en Iraq, Estados Unidos de América, in love con medio oriente, sigue dando vueltas en la calesita árabe y no se quiere perder ni una sortija.
BAGDAD, Oct. 17 —Según un artículo del New York Times, el ministerio de electricidad iraquí y un grupo de inversionistas chinos, firmaron un contrato por 940 millones de dólares para construir una planta energética en suelo persa. La planta será construida por una compañia china y producirá 1,300 megawatts que serán destinados exclusivamente a Iraq, que actualmente sufre continuos cortes de electricidad en diversas zonas del país. Por comparación, todas las plantas hoy conectadas al sistema eléctrico iraquí, producen cerca de 5,000 megawatts diarios.
Una segunda planta energética, acompañada por una pequeña refinería, comúnmente usada para tratar petróleo, serán construídas también en Iraq, pero solamente por 150 millones de dólares, y la inversión y la mano de obra serán iraníes. La planta producirá unos 160 megawatts de electricidad.
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Estados Unidos: Celoso y mujeriego.
Pese a que en estos últimos años las inversiones extranjeras en Iraq se vieron rigurosamente limitadas a las norteamericanas y a las europeas, los americanos saltaron cómo cola de paja cuando supieron que iban a explotar recursos en el país ocupado, y no iban a ser ellos, sino nada más ni nada menos que China e Irán, rivales en materia económica y en ideales y procedimientos políticos.
El Presidente americano George W. Bush, el mismo día que Iraq anunció los contratos por las plantas con China e Irán, le advirtió al mundo, que "si la gente está interesada en evitar la 3er guerra mundial, también debe estar interesada en prevenir que Irán posea conocimientos válidos para desarrollar armas nucleares". A lo que Irán desmiente las acusaciones de la Casa Blanca, retificando que sus propósitos nucleares son puramente pacíficos.
La carrera por el petróleo, el gas, el carbón y otros recursos energéticos parece ser cada día más competitiva, y nadie se quiere quedar afuera. No por temor a quedarnos sin televisión en un futuro, o sin tostar pan, ya que los artefactos que necesitan electricidad para ser útiles, son diseñados para consumir cada día menos energía, y, a su vez, esa poca energía puede provenir de paneles solares, ecológicos y de bajo costo. No es eso. El petróleo, el gas, y el carbón, es para hacer factible la movilización de vehículos de guerra, tales como barcos de batalla, submarinos, aviones, tanques, portaaviones, helicópteros, entre otros, los cuales necesitan sustancialmente del petróleo para mantener su desempeño funcional y su potencia militar, y el reemplazo del petróleo por los modernos sistemas de combustión de hidrógeno o eléctricos, afectaría drásticamente su capacidad y competitividad con respecto a las bestias de guerra 'nafteras'. Y secundariamente, aunque no menos importante, el gas y el carbón, que nos dan calor en invierno, también están cotizando alto, y Estados Unidos quiere el primer lugar.
¿Y la Argentina? Estamos en el pit cambiando ruedas, con Néstor, hace un largo rato, pero ya vamos a ir pistear, y más pronto aún si dejamos fuera del equipo a la mecánica de Cristina.
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1 comentario:
Bienvenido al mundo bloggero, muy buen comienzo, esperamos más artículos
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